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Ya sabemos que como padres, madres y cuidadores tenemos la capacidad de influir en las habilidades de convivencia pacífica que desarrollen nuestros niños, niñas y adolescentes. Esto debido a que somos la primera fuente de ejemplo, o el modelo a seguir al que ellos están expuestos desde muy temprana edad. Esto es al tiempo un gran privilegio y una gran responsabilidad.

Por lo tanto, la manera en que nosotros mismos vivamos el perdón y la reconciliación, será nuestra primera contribución al desarrollo de las capacidades de nuestros niños, niñas y adolescentes para perdonar y reconciliarse. De la misma forma, las estrategias que utilicemos con ellos para resolver nuestros enseñar y promover habilidades son una fuente muy importante para que ellos puedan desarrollarlas. A continuación describimos lo que padres, madres y cuidadores podemos hacer si empezamos por nosotros mismos, seguido de algunas estrategias que podemos utilizar para enseñar a nuestros niños, niñas y adolescentes sobre perdón y reconciliación.

  1. Empezando conmigo mismo

¿Cómo perdonar?

Diversos investigadores han estudiado el perdón desde hace más de 30 años, y han logrado identificar cuáles son algunos de los pasos necesarios para lograr perdonar. A continuación presentamos algunos de los pasos más importantes de perdón.

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¿Cómo pedir perdón?

También existen algunos pasos sugeridos para cuando queremos pedir perdón.

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¿Cómo es una disculpa efectiva?

Es fácil asumir que una vez hayamos tomado la decisión de aceptar la ofensa y buscar perdón, pedir disculpas debe fluir automáticamente. Sin embargo, ofrecer una buena disculpa puede tener un gran impacto en la decisión de nuestra víctima en perdonarnos y favorecer el proceso de reconciliación, ya que es en la disculpa donde la víctima puede identificar nuestro arrepentimiento, sentir empatía, disminuir prejuicios y deseos de retaliación futura. Estos son los pasos y características de una disculpa efectiva.

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¿Y la reconciliación?

Aunque podría pensarse que la reconciliación es un requisito imprescindible para culminar el proceso de perdón, o que dicha reconciliación debe cumplir con ciertas características estándar o pasos en toda situación de ofensa; la realidad es las ofensas varían en gravedad. Es decir, para aquellas víctimas que han sufrido graves traumas debido a fuertes abusos físicos y psicológicos, el proceso de reconciliación no siempre será seguro (o recomendable), y la expectativa de recuperar e incluso entablar una relación con el ofensor no tenga sentido.

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  1. Usando herramientas

Aunque no estén presentes en el aula de clase, padres, madres y cuidadores también pueden aprovechar oportunidades de aprendizaje con sus hijos o niños a cargo para practicar y aprender sobre el perdón y la reconciliación.