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Que los adultos no conozcan ni practiquen las competencias ciudadanas

Aunque este obstáculo puede parecer obvio dado que hemos discutido la importancia del ejemplo que padres y cuidadores dan a sus hijos en el desarrollo de competencias relevantes al manejo de conflictos, la ausencia de estas habilidades cognitivas, emocionales y comunicativas dificulta significativamente la capacidad de los adultos para enseñar estos contenidos a sus hijos. Asimismo, es probable que haya una historia de deterioro en las relaciones interpersonales y mayor riesgo de abuso verbal o físico en las relaciones con sus hijos o niños a cargo.

Conflictos que ocurren sin que los padres se enteren

Debido a que los niños pasan gran parte de su tiempo con compañeros en la escuela, es probable que muchos de los conflictos ocurran sin el conocimiento de los padres o adultos, y que esto resulte en disminución de oportunidades para reflexionar juntos sobre estos conflictos. En esta situación es importante, 1) que los padres o cuidadores estén al tanto de las estrategias para que los niños, niñas y adolescentes aprendan competencias ciudadanas, 2) que se trabajen los canales de comunicación en familia donde se cree un clima de apoyo incondicional y los niños sientan la confianza de comentar sobre sus conflictos escolares.

Intervención inadecuada de adultos en los conflictos que sí presencian

Esto puede incluir interrumpir conflictos que no han escalado y están en proceso de resolución, arriesgando la oportunidad de un aprendizaje constructivo o de partes insatisfechas por acuerdos incompletos. Asimismo, padres que frecuentemente toman partido en los conflictos entre hermanos, también generan más dinámicas de resentimiento entre hermanos que no son beneficiales en el futuro de sus relaciones.