Resolución de Conflictos

Los conflictos interpersonales son situaciones en donde hay aparente incompatibilidad entre los intereses de dos o más individuos. Otra forma de entender el conflicto hace referencia a las situaciones en las que los seres humanos percibimos, interpretamos y construimos la realidad de manera diferente por lo cual podemos entrar en conflicto. Los conflictos representan oportunidades para el diálogo y la búsqueda compartida de soluciones con las partes involucradas.

Cuando el manejo de un conflicto no es apropiado, las partes pueden resultar lastimadas física o emocionalmente. Cuando se trata de conflictos entre grupos o conflictos armados, las consecuencias del manejo no pacífico o violento pueden ser aún más devastadoras.

Los conflictos son parte inevitable de las relaciones humanas debido a la variedad de pensamientos, intereses y metas de las personas. Por lo tanto, los conflictos interpersonales en sí mismos no deben verse como algo negativo, porque cuando se manejan y resuelven de manera pacífica, las partes pueden tener aprendizajes muy valiosos, avanzar en el cumplimiento de sus metas o mejorar las relaciones personales.

Existen cuatro maneras de manejar un conflicto interpersonal. 1) Evitar o evadir a la otra parte involucrada en el conflicto; 2) Imponer los intereses personales sin considerar los intereses de la otra persona, lo cual muchas veces implica comportamientos violentos; 3) Ceder y renunciar a los intereses personales; o 4) Buscar acuerdos que beneficien a ambas partes. Solo la última, representa una estrategia efectiva para manejar conflictos ya que tiene en cuenta tanto los intereses personales como el cuidado de la relación interpersonal.